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Carlos escribe sobre sus encuentros con seres de la naturaleza tropical y relata observaciones científicas y leyendas, fundiendo la imaginación humana con la naturaleza.

Las hormigas tambien temen a la marabunta.


Las hormigas huyen de la marabunta para proteger sus crías en nidos improvisados En lugares alejados y relativamente más seguros pero temporales, solo mientras dure la invasión de las hormigas más grandes.
                        
Las pequeñas hormigas Paratrechina longicornis que viven en el tejado de la estación ecológica Guáquira en Yaracuy, se la pasan capturando y llevando a sus nidos -vivo o muerto- cualquier insecto o pequeño vertebrado que encuentran durante sus activas excursiones.

Cuando ubican una posible víctima, si todavía está viva, la atacan en grupo hasta encontrar sus puntos débiles y terminan venciendo y llevándosela a los hormigueros.

Esto incluye a los insectos grandes, cubiertos de armadura quitinosa, como los escarabajos pasálidos y otros coleópteros que, si por una caída aparatosa se encuentran volteados boca arriba en el piso y no pueden enderezarse,... las hormigas aprovechan.

Sin embargo, como siempre hay alguno grande que abusa de los pequeños. Cuando éstas hormigas perciben una marabunta de hormigas más grandes, como las Neivamyrmex, de inmediato toman sus huevos y larvas y buscan refugio en los lugares más oscuros y estrechos.

Los sitios preferidos en las casa, son las paredes, en las que se congregan formando concentraciones semi concéntricas en las que aseguran las larvas y huevos de manera relativamente ordenada y en cierto modo siguiendo una formación de cierto tamaño que se repite. A veces en una línea y otras veces en grandes masas de unos treinta centímetros de diámetro o algo más. Pareciera que cada concentración corresponde a un nido en particular cuyas hormigas se comportan independientemente de los otros grupos pero el efecto de la alarma -sea lo que sea el peligro que la disparó- produce la misma respuesta colectiva: huir con la prole, y su respectiva reina, para protegerla del peligro y esconderse un tiempo prudencial luego del peligro.

Prefieren lugares estrechos y oscuros: detrás de fotografías montadas en las paredes, en los marcos negros de las puertas, detrás de la madera del los llaveros, debajo del teclado de la PC, en la impresora y en la misma PC. Impresiona cuando nuestra computadora personal (de color negro) luce totalmente cubierta con miles de hormigas negras -por todos lados- llevando cada una en sus mandíbulas una larva o un huevo de color blanco como la nieve. Luce como si la PC hubiese enfermado y estuviera erizada. Y no está demás decir que a uno mismo se le eriza la piel viendo su fiel PC en tan deplorable estado.

También se esconden en los lugares oscuros debajo de las tablas de las mesas; debajo de los colchones de las literas y cualquier lugar estrecho con poca luz como entre libros o papeles sobre una mesa.

En estos lugares estrechos, se organizan en la clásica estructura de un bivouac, sujetándose unas a otras y a sus huevos y larvas por horas, conformando así un "nido viviente", hasta que de algún modo se enteran de que el peligro ha pasado y puedan regresar a su nido permanente.

Hemos observado que el alejamiento de sus nidos dura desde unas pocas horas hasta casi 24 horas. La idea es proteger a sus reinas y a su abundante prole de las hormigas depredadoras más grandes que vienen en marabunta arrasando con todo por el bosque. Esto lo he presenciado ya tres veces y ha sido impresionante ver como bajan del tejado y se protegen dentro de la casa y ocupan las paredes internas huyendo de sus nidos habituales bajo las tejas, donde seguramente las invasoras forrajeras están hurgando y buscando comida en sus nidos más permanentes.


Según nuestro amigo, el doctor John Latke, entomólogo especialista en hormigas del instituto de Zooogía Agrícola de la Universidad Central de Venezuela, esta especie es monomórfica, es decir, que las reinas casi no se diferencian en tamaño del resto de las hormigas de la colonia. Además son políginas o sea que sus colonias están conformadas por muchas reinas, cada una con su grupo de hormigas que la atiende. Por otra parte, las reinas de estas especies tienen gran movilidad y con toda facilidad se mueven con el resto de su colonia hacia lugares seguros.

El monomorfismo y la escasa diferencia de tamaño entre las reinas y las otras hormigas explican porqué mis ojos no entrenados sólo vieron los grandes grupos de hormigas y al principio no distinguieron a las reinas entre ellos. La próxima vez tendremos más cuidado al hacer las observaciones.

Para el lector interesado en conocer más sobre las hormigas, recomendamos la lectura del libro "El mundo de las hormigas", del doctor Klaus Jafee C., Equinoccio, Ediciones de la Universidad Simón Bolívar. Del cual reproducimos una excelente lámina a color de la hormiga Dolichoderus bispinosa, realizda por Eduardo Pérez, ilustrador de la obra.CRB.


Gracias al Dr. John Latke por la identificación de estas especies.

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